1. Evaluación: Durante esta parte del proceso, tanto a través de distintos instrumentos de valoración, como a partir de las primeras hipótesis establecidas sobre lo que puede estar sucediendo en base a la historia evolutiva, se explorarán las distintas áreas de desarrollo del niño.
  2. Diagnóstico: En base a lo que se ha observado y analizado durante la evaluación (no sólo sus limitaciones y déficits, sino también el conjunto de sus habilidades y capacidades), se evidencia una alteración en el desarrollo así como el conocimiento de sus supuestas causas, permitiéndonos la comprensión del proceso y el inicio de una adecuada intervención terapéutica
  3. Intervención: La intervención en la población infantil susceptible de sufrir alguna limitación en su proceso de desarrollo va a ser el mejor instrumento para superar las desigualdades individuales que se derivan de las discapacidades.