INFANCIA

Tal y como hemos mencionado con anterioridad, en la infancia como en cualquier etapa de la vida, pueden existir enfermedades y alteraciones psicológicas o psiquiátricas.

Por regla general, los padres suelen ser los primeros en darse cuenta que el niño tiene alguna dificultad. Cuando existen dudas sobre la severidad del problema en cuestión, el hablar con otros adultos que forman parte de la vida del niño (pediatra, maestros, entrenadores deportivos, otros familiares,…) puede resultar de mucha utilidad.

Los signos de alarma que pueden hacer sospechar que un niño necesita ayuda psicológica o psiquiátrica son diferentes en función de la edad.

marca enlace2Signos de alarma que pueden orientarnos a buscar ayuda

TRASTORNOS PSICOLÓGICOS/ PSIQUIATRICOS EN LA INFANCIA 

La mayoría de niños que presentan algún tipo de problemática psicológica y/o emocional, suele ser de grado  leve y en respuesta a factores de estrés ambiental (pe: separación/divorcio de los padres, duelos y pérdidas,..). Sin embargo hay un subgrupo de niños donde las dificultades obedecen a problemas endógenos, madurativos y/o del neurodesarrollo, algunos de los cuales pueden limitar considerablemente su funcionamiento y bienestar personal.

Gran parte de los trastornos psiquiátricos que afectan a niños y adolescentes son producto de una combinación de factores de vulnerabilidad genética, biológicos y situacionales. Responsabilizar a los padres de los trastornos psiquiátricos de sus hijos, no solo resulta tremendamente injusto si no que además es falso. Aunque ciertas pautas de crianza y/o educativas pueden exacerbar algunos de los problemas que presentan los niños, jamás se las puede señalar como la causa de un trastorno mental, a menos que nos refiramos a situaciones de abuso y/o negligencia extrema.

Los motivos que más comúnmente requieren los servicios de los profesionales de salud mental son la hiperactividad y los problemas de conducta, siendo  éstos más frecuentes en el género masculino. Les siguen por orden de frecuencia los trastornos de ansiedad y la depresión.

Otro motivo de consulta también muy frecuente es el bajo rendimiento escolar con la consecuente sospecha de problemas de aprendizaje y/o de inteligencia. Los trastornos generalizados del desarrollo/ Trastornos del Espectro Autista (TEA) y Psicosis Infantiles suponen patologías mucho menos frecuentes.

marca enlace2Tipos de trastornos en la infancia